COALICIONES INFECTADAS

Primero habría que definir qué es una coalición sana, transparente y pura…

Se conoce como coalición política el pacto entre dos o más partidos políticos, con ideas afines, para gobernar un país.

Cualquier encuadramiento de la “coalición” de Cambiemos, no coincide con la definición, porque es un rejuntado de derecha, de ultra derecha, de izquierda, radicales…

Lo coherente de las incoherencias, son las actitudes de gobernantes o políticos quienes, no obstante decir que pertenecen a alguna ideología definida, coinciden en integrar una coalición impura, sin lo cual no hubieran llegado al poder.

El peronismo en la Argentina sufrió las consecuencias de coaliciones cívico militares que terminaron con los gobiernos democráticos de la noche a la mañana.

De esa manera, los denominados “gorilas”, fueron cómplices primarios, cual bombas madres, de las caídas incesantes de la democracia.

El pasado muestra a Ricardo Balbín como uno de los mejores especialistas en posar los nudillos en los ingresos a los cuarteles. Ello quizá, espantó a sus correligionarios, con lo que perdió la oportunidad de obtener lo que buscaba: la Presidencia de los argentinos.

Arturo Humberto Illia es reconocido por sus valores, como persona honesta. Pero los valores como demócrata pasaron a segundo plano cuando, ante la imposición militar de abrir a elecciones “democráticas” con la proscripción del peronismo, aceptó ser candidato condicionado.

Logró sentarse en el sillón de Rivadavia con el 25 % de votos, mientras el inmaculado voto en blanco ordenado por Perón, obtenía el segundo lugar con el veinte por ciento, obvio, sin derecho a banca legislativa alguna.

Hoy tenemos a un mandatario de aquella fuerza política, flexible a la presión antidemocrática. Jujuy es gobernada por Gerardo Morales, gracias a la coalición que eligió como único camino para sentarse en una silla de gobernador. Y ahora es coherente con la metodología que tiene como escuela de formación, el ejercicio del poder de la fuerza. Algo que forjó su ADN, con la coparticipación en la experiencia de golpes castrenses.

Esta descripción muestra la actitud de los “coalicionistas”, no emparentada con las ideas que dicen defender, sino basada en la intención de acceder a sectores de poder, parafraseando los principios maquiavélicos: “El fin justifica los medios”.

Es lo mismo si se trata de conductas dirigidas a dar rienda suelta a los mecanismos que concuerdan con intereses personales, o son grupos espurios que se valen de argucias electoralistas para confundir a

los verdaderos dueños del poder, es decir al pueblo y convencerlos de que lo redondo es cuadrado o que lo blanco es negro.

Al final ya no quedan dudas de que coaliciones de esa calaña, son uniones sin ton ni son, y sólo tienen como objetivo voltear a otro, a quien sin aliarse (coalicionarse) no pueden superar. Las acciones humanas unionistas no se corresponden con las leyes de la física, en donde es imposible unir el aceite con el vinagre. Por eso, ésto resulta muy parecido a un golpe de estado democrático.
electron

0 Comments

Leave a Comment

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Don't have account. Register

Lost Password

Register